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10 de Diciembre
Deje el tabaco, si quiere realizarse una cirugía plástica
 
Fumar aumenta substancialmente el riesgo de complicaciones postoperatorias para los pacientes, sobre todo a la hora de la cicatrización. Fumar disminuye el tamaño de los vasos sanguíneos, ya que el tabaco es vasoconstrictor, reduciendo el suministro de oxígeno a las células, circunstancia clave para acelerar la cicatrización. Sin un aporte suficiente de sangre, el cuerpo necesitará más tiempo para cicatrizar.

En ese sentido, las personas fumadoras tienen peores resultados en practicamente todas las áreas de la cirugía plástica, con mayor índice de infecciones, apertura de heridas y muerte de los tejidos intervenidos.

¿Puede una paciente fumadora someterse a una cirugía plástica?

Sí, una paciente fumadora puede someterse a una cirugía plástica siempre y cuando suspenda el tabaco por al menos 4 semanas antes de la cirugía y 4 semanas posterior a esta.
El dejar de fumar durante el período mencionado, disminuye significativamente la incidencia de complicaciones y mejora los resultados de la cirugía a largo plazo. Por este motivo, la primera consulta antes de la cirugía, es el mejor momento para aconsejar al paciente que deje de fumar para maximizar las posibilidades de un postoperatorio normal sin incidentes.

A pesar de que el 75% de los fumadores que van a operarse quieren dejar de fumar, solo un 5% detiene en forma permanente dicho hábito alrededor de su cirugía electiva.

El paciente debe tomar conciencia del impacto del tabaco en los resultados postoperatorios y el riesgo de complicaciones que existen. Es necesario una relación de confianza y responsabilidad por parte del paciente hacia su hábito tabáquico y no ocultar informacion que puede ser dañina para su salud.

 

 
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